En una paellera o sartén calentar el aceite y el ajito partido y la cebolla.
Luego poner el tomate. Luego la pasta “que se embadurne” y chupe el aceite y el tomate. Esto podéis dejarlo reservado y hacer la segunda parte justo antes de comer.
Calentad en micro o cazo el caldo de pescado si vais a poner pescado o de carne si vais a poner carne (depende del tipo de pasta chupa más o menos agua, yo caliento siempre un litro por si acaso.
Calentad los fideos y cuando esté caliente echad el caldo caliente (no es cuando como hierves macarrones, aquí con que cubra y vaya chupando es suficiente) y seguid las instrucciones del fabricante en cuanto a tiempo (pueden ser de 7 minutos a 10, también depende del agua y del fuego).
Debe hacerse a fuego medio con cuidado de que no se pegue (se puede mover), especialmente si hay tomate (hace que se agarre).
Si echáis pescado: los langostinos se echan pelados y al final (solo hace falta que se calienten 2 minutos, si es más, quedan revenidos y “empequeñecidos”), el calamar o pota debe freírse antes (si no, esta duro) y añadirse al final como los langostinos, así como los mejillones (abrirlos antes si son con concha, si son congelados con 3 minutos en la fideuá al calor que desprenden basta).
Si echas pollo o trozos de carne, lo mismo. Hay que dorarla antes y hacerla y echarla al final.
Nota: Así como canelones y lasagnas congelan fenomenal, ni macarrones ni fideua (toda la pasta suelta) lo hace. Este plato sí puede conservarse en nevera pero no se puede congelar.
Se puede hacer antes y guardar en la nevera unos 4 días (en su caso añadiendo algunos ingredientes finales al servir)








